Mucho se está escribiendo estos días sobre la regulación del consumo de contenidos, sin previo pago de derechos de autor, en Internet. Autores, políticos e internautas centran hoy un debate que va para largo.
Más allá de si la copia privada es legal o no, hay una realidad a la que no podemos dar la espalda: el espectador ha adoptado una nueva fórmula de consumo que le otorga multitud de ventajas, no solo económicas, directamente relacionadas con su estilo de vida y a las que difícilmente va a renunciar. En mi opinión, este ha de ser el punto de partida de nuestro trabajo y discurso, desde ya.
Inquieta entonces la prudencia de proveedores de contenidos, especialmente los de televisión, sin aparente voz en este entuerto. Y tras ellos, desde el mundo de la Comunicación miramos perplejos, a verlas venir, en silencio, en un año que comienza con el símil “sin publicidad = calidad”, abanderado por RTVE. ¿Acaso creemos que no va a afectar todo este movimiento al consumo de publicidad? Pregunta de calado que nos hace tomar conciencia de que presenciamos el comienzo de una revolución imparable.
Cuatro claves: calidad, comodidad, movilidad, y comunidad.
El consumidor busca una alternativa cuando no se siente cómodo con la oferta que recibe. Mirar a otro lado y achacarlo únicamente a un posible vicio en la conducta de una parte importante de la población es, simplemente, no querer aceptar que las normas del juego han cambiado.
Es tentador el mundo de las descargas, pues permite disfrutar de una serie de televisión, por ejemplo, con inmediatez, a la vez que en Estados Unidos, en alta definición, sin molestos cortes publicitarios y donde quieras. Más calidad en la experiencia, imposible. ¿Con qué alternativa competimos? Me atrevería a decir que esta es la principal demanda que tenemos sobre la mesa.
Es cierto que ya empezamos a disfrutar del esfuerzo del sector por entender la situación, pero de momento es limitado. Me centraré en esta ocasión en dos ejemplos de televisión:
Digital + ha mejorado su oferta, incorporando series en inglés subtituladas y emitidas a la vez que en Estados Unidos; con un descodificador iPlus que permite una pseudo televisión a la carta, previo un sencillo sistema de programación de grabaciones e, incluso, bajo recomendaciones automáticas. Y en alta definición.
Así ya puedo decidir cuándo ver mi serie favorita, gracias al grabador oficial que me ofrece el mismo operador de televisión por satélite; pero en casa. Es un inconveniente importante no poder extraer las grabaciones para llevármelas en mi ordenador o en mi móvil para verlas de viaje, más cuando la tecnología nos lo permite. Y qué decir de los eventos deportivos en vivo, o incluso de las taquillas… ¿Por qué hablamos también en este caso del derecho a copia? No se trata de copiar, sino de acceder al contenido por el que ya pago una cuota, sin tener que llevarme el descodificador a cuestas, o sin tener que adquirir un nuevo dispositivo tipo Slingbox que me permita hacer streaming. En el mundo que vivimos, cada vez se entiende menos la vinculación directa entre servicio y punto de acceso, en cualquier ámbito (telefonía, internet, música, televisión…). Un ejemplo a seguir es el método que emplea Spotify, servicio de música por subscripción multidispositivo, que le da solución limitando el acceso a un único punto a la vez.
Otro caso interesante es el de RTVE, que ha irrumpido en el mundo móvil con una sobresaliente aplicación de noticias, vídeos y emisión en directo del canal 24 horas para iPhone, y con notificaciones push para emisiones concretas, como eventos deportivos del canal Teledeporte. Esperamos impacientes ver cómo trasladan este mismo concepto al resto de sus canales, especialmente La 1 y La 2.
Y no obviemos la importancia de compartir experiencias como motivador en el consumo.
Ahora sí: nuevos escenarios para la publicidad.
Con todo esto, es el momento de plantearnos seriamente qué papel va a ocupar la publicidad en esta revolución. Sería un error esperar a ver qué hueco nos dejan.
Ayer, tras escribir estas líneas que preceden, recibía la editorial de Javier Piedrahita en Mail Marketing titulada “Sector publicitario: el problema no es la crisis. El problema es vuestro miedo a los cambios“, que os animo a leer y reflexionar sobre ella. Reconozco que me produjo una gran satisfacción.
Hay mucho campo para trabajar. No solo contando historias, “dramaturgias” como dice Javier y que al fin y al cabo es nuestro trabajo; también aportando nuevos escenarios que conviertan la publicidad en un contenido de interés, y no en un estorbo que perjudica la experiencia televisiva. Pues las distancias entre Internet, Televisión y Móvil cada vez son menos. Y de esto, precisamente, hablaremos en un siguiente post.
Enlaces recomendados:
Sector publicitario: el problema no es la crisis. El problema es vuestro miedo a los cambios.
A partir de hoy, Red y Libertad
Juan Esteban.
Sígueme en Twitter: @st6n
Tweets that mention Descargas gratis, televisión móvil y publicidad -- Topsy.com
7
[...] This post was mentioned on Twitter by Máximo Gavete Macías, st6n and frankheavy, Branding Social. Branding Social said: Post: Descargas gratis, televisión móvil y publicidad http://bit.ly/6Bvae4 [...]
omixam
7
RT @brandingsocial Descargas gratis, televisión móvil y publicidad http://bit.ly/6Bvae4
This comment was originally posted on Twitter
frankheavy
7
RT @brandingsocial Descargas gratis, televisión móvil y publicidad http://bit.ly/6Bvae4
This comment was originally posted on Twitter
pushpull
7
RT @brandingsocial Descargas gratis, televisión móvil y publicidad http://bit.ly/6Bvae4
This comment was originally posted on Twitter